Hostelería de España ha mostrado su firme rechazo a la campaña de LALIGA que ofrece una gratificación económica por denunciar la emisión ilegal de fútbol en establecimientos hosteleros. La patronal considera que la iniciativa “rebasa los límites admisibles”, rompe la convivencia en los locales y señala injustamente a un sector que ha sido históricamente aliado del fútbol.
La organización recuerda que mantenía con LALIGA una vía de colaboración basada en la concienciación y en avanzar hacia un sistema de tarifas más justo para la hostelería, con criterios como el tamaño del local, el número de dispositivos o el uso principal o secundario de la emisión.
Sin embargo, cree queeste enfoque se ve ahora comprometido al fomentar la denuncia entre particulares.
El presidente, José Luis Álvarez Almeida, subraya que el sector comparte el objetivo de combatir la piratería, pero advierte de que esta campaña deteriora el clima de confianza en bares y restaurantes. Hostelería de España recuerda además el peso del consumo de fútbol en estos establecimientos: más de 15 millones de aficionados acuden al menos una vez por temporada a un bar para ver partidos y 2,6 millones lo hacen de forma habitual cada fin de semana. Las conversaciones con LALIGA quedan a la espera de la valoración del Comité Ejecutivo.