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La hostelería busca cantera en sala y cocina

Encontrar personal sigue siendo uno de los grandes retos de la hostelería. Cuesta cubrir puestos de sala y cocina, especialmente cuando se necesita gente con actitud, disponibilidad y capacidad de adaptación al ritmo real del negocio. En ese contexto, los contratos de alternancia empiezan a ganar peso no por la norma en sí, sino por su utilidad para incorporar perfiles jóvenes, formarlos desde el primer día y dar respuesta a necesidades reales de plantilla.

El empresario hostelero no busca un contrato; busca soluciones. Necesita cubrir fines de semana, reforzar picos de actividad, reducir la rotación y encontrar personas que puedan crecer dentro del negocio. Ahí es donde esta fórmula cobra sentido: permite incorporar jóvenes desempleados para que trabajen y se formen al mismo tiempo, vinculando el aprendizaje a la operativa real del puesto.

En un sector donde gran parte del oficio se aprende haciendo, esta combinación encaja especialmente bien. Para la empresa, una de de sus principales ventajas es que reduce el riesgo de entrada y facilita formar al trabajador a medida. El contrato puede durar entre tres meses y dos años, y combina trabajo efectivo con formación oficial vinculada al puesto. En el primer año, el 65 % de la jornada corresponde a trabajo y el 35 % a formación; en el segundo, el reparto pasa al 85 % y 15 %. Además, el trabajador puede obtener un certificado oficial de nivel 1 en operaciones básicas de restaurante-bar o en operaciones básicas de cocina.

A ello se suma una ventaja económica. Según la información de Horeca Formación, esta modalidad permite aplicar bonificación en seguros sociales, bonificación del 100 % de la formación y ayudas adicionales por tutorización. También contempla incentivos si el contrato se transforma en indefinido. En el ejemplo comparativo facilitado para Zaragoza, una contratación de aprendiz en jornada de 26 horas presenta un coste anual inferior al de una incorporación ordinaria equivalente, lo que refuerza su valor como vía para cubrir necesidades reales de plantilla con menor coste de entrada.

Pero la clave no está solo en el ahorro. Está en la posibilidad de incorporar personal sin experiencia previa, enseñarle la operativa del negocio, evaluar su encaje y generar continuidad. Para muchas empresas, ahí está hoy una parte importante de la solución: reducir rotación formando desde dentro. Y para que el proceso resulte más sencillo, Horeca Formación acompaña a la empresa en la orientación, el encaje del perfil, la formación y el seguimiento.

Si tu empresa necesita incorporar personal de sala o cocina y quiere hacerlo con una fórmula más eficiente y con acompañamiento, puedes contactar con Horeca Formación en el 976 38 60 69 o a través de horecazaragoza.com/aprendices.